Nuevamente, el 27 de enero volvemos a celebrar un año más el fallecimiento (1886) de nuestra fundadora DOÑA ERNESTINA MANUEL DE VILLENA.
Doña Ernestina Manuel de Villena y Dreyer fue una mujer que, desde joven, sintió una gran preocupación por los niños que no tenían familia, casa ni escuela. Aunque nació en una familia importante y podía haber llevado una vida cómoda, decidió dedicar su tiempo, su esfuerzo y sus bienes a ayudar a los más necesitados.
Cuando aún era joven, doña Ernestina comenzó a acoger a niños huérfanos y pobres en distintos lugares de Madrid, fundando el Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús. El asilo que creó tuvo que cambiar varias veces de sitio, porque cada vez acogía a más niños y necesitaba más espacio. A pesar de las dificultades, ella nunca se rindió y siguió trabajando con paciencia, confianza y mucha fe.
Con el paso del tiempo, logró levantar un gran asilo con una iglesia muy grande, en la calle de Claudio Coello nº 100, esquina con la calle de Juan Bravo. que se convirtió en un lugar importante de acogida, educación y oración. Allí, muchos niños encontraron un hogar, aprendieron a leer, a trabajar y a vivir con dignidad.
Más adelante, esa obra tan importante continuó creciendo y el asilo se trasladó al lugar donde hoy se encuentra nuestro colegio, que es heredero directo del sueño de doña Ernestina. Por eso, cuando conocemos su historia, entendemos que las aulas, los talleres y los patios donde hoy aprendemos tienen su origen en el amor, el esfuerzo y la entrega de esta mujer extraordinaria.
Gracias a su infatigable constancia, consiguió traer a España a los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle) para dar una formación completa a los huérfanos de su asilo, y fundar nuestro colegio La Salle Sagrado Corazón, siendo el primer colegio La Salle en España.


